Half Moon
La diferencia entre barberos y algebristas era indiscutible. Los unos sacaban muelas, practicaban sangrías, curaban hernias, cataratas, cálculos, fiebres y úlceras, y los otros tan sólo trataban fracturas y luxaciones. Y a pesar de todo esto, en ocasiones se les confundía. En mi caso, además de barbero, soy boticario. Ésto me ofrece la ventaja, de tener a mano recursos ilimitados para tratar infinidad de dolencias. No poseo conocimientos específicos sobre ellas, pero con la práctica, con ensayos, errores y muertes a mis espaldas, voy adquiriendo destreza en sus tratamientos. Es muy dura la vida para alguien de mi condición entre vecinos calvinistas. Predican la humildad, la pobreza y la renuncia a la vanidad. Huyen de las riquezas, acatan las leyes y siguen las tradiciones. Viven eternamente tristes y temerosos de un Dios vengativo, y lo demuestran además de en su modo de vivir, en su estilo al vestir. Sus ropas son austeras, sin un ápice de elegancia. Altos sombreros de fieltro...