Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como prosa

Bruma de sirena

Imagen
Qué feliz era cuando te sabía mía, que tranquilo dormía en las noches sabiendo que también en sueños te tenía. Que animoso despertaba en las mañanas sabiendo que cada hora te poseía, sintiendo tu suave tacto entre mis manos, latiendo de amor, ardiendo de sexo.  Desesperado te busco en la orilla, de entre mis dedos te escapas como la arena. Cómo podré ahora soñarte, tenerte y amarte, si no nado a tu lado el agua carece ya de sentido. Sufre y llora mi corazón roto, un corazón humano que soñaba con las brumas del mar.  Caballitos de mar siguen tu estela, racimos de coral púrpura cubren mi dolor. No me abandones sirena, no sepultes mi amor en la blanca arena del fondo del mar... 💜💜💜 Me encantaría que formases parte de mi caos. Me sigues? Twitter  @_lasonambula Instagram  @_lasonambula                      @greta_y_sus_mundos   Facebook  La Sonámbula YouTube  La Sonambula Tumblr  lasonambulablog...

La barra del bar

Imagen
Odia cuando el reloj da las tres de la mañana. Es cuando ya han echado a los borrachos de todos los garitos y se reunen allí. Su jefe le tiene dicho que si le dan problemas llame a la policía, pero que bajo ningún concepto deje de servir alcohol a nadie, vive de eso. Es también la hora en que descansa la cocina que no reanuda su marcha hasta las seis. De manera que de tres a seis siempre está sola. Los ha visto ya de todas formas y colores, altos, bajos, gordos, flacos, babosos, impertinentes, violentos y depresivos. Por la barra donde Erika sirve copas los siete días de la semana, han pasado ya todos los colores del arcoiris y todas las letras del abecedario, cuatro años dan para un montón de historias.  Ser mujer de pocas palabras y mucho estómago le ha facilitado la permanencia en el puesto, no puede recordar cuantas camareras han pasado por allí antes que ella. Nunca ha llegado a pasar miedo y eso que ocasiones nunca le han faltado, pero el mero desprecio que siente por su prop...

El Mendigo

Imagen
No hizo presagiar nada bueno.  -Cuidado con el ascensor, le dijo el mendigo cuando dejó caer unas monedas en el vaso de plástico que sostenía en sus sucias manos.  Sentado en cuclillas a la entrada del súper, aquel hombrecillo suscitaba pena.  Una maraña de pelo sucio y enredado tapaba parcialmente su arrugado rostro mientras le observaba con un único y lacrimoso ojo. La cuenca vacía del otro lado del rostro, parecía preparada para recibir una prótesis, una canica, algo que aliviase la mirada inquisidora de los transeúntes. Cubría su cuerpo con algo que en otro tiempo fue ropa. Sucios, rotos, prestados y malolientes, servían estos harapos a la sazón para cubrir sus vergüenzas y para levantar los comentarios más hirientes de todo aquel que pasaba por su lado.  Los pies, descalzos y heridos, cada vez le mantenían menos tiempo en posición vertical. Con apenas 40 años sabía bien los estragos que el abuso del alcohol y las drogas causan en el seno de una famil...

De hadas y duendes

Imagen
Era temprano, acababa de amanecer, podía ver la escarcha en la hierba del prado y la humedad condensada en los vidrios de las ventanas, como si los Duendes hubiesen estado toda la noche llorando. Desde mi rincón, podía ver como se disipaba la espesa niebla de los montes donde debíamos ir a pastar. Mientras me vestía, contaba los tejados helados de la vecina aldea. Sonaba de fondo el crepitar del fuego, y le hacía coro el tintineo de la cuchara agitando el café. Y en la cerca, el frío había cristalizado la telaraña que a Tecla tanto le costó tejer. Desde el establo reclamaban su salida diaria y su dosis de sal. Y tú, en la cama dormías soñando un verano, dormías y yo queriendo yacer junto a tí. Era temprano, acababa de amanecer, que diferente se ve la hierba del prado en verano. Las Hadas afanosas emparejaban los pétalos de las flores que estaban por abrir. La corriente del río, crecido por el deshielo, refrescaba a las etéreas libélulas que revoloteaban al calor de la mañana. Des...