El regalo envenenado
Ten cuidado con lo que deseas. El destino es un tipo muy jodido, que a veces, va y te lo concede. El ser humano posee la chispa divina del Creador, de modo, que al igual que una gota de agua del mar no es el mar, pero posee todas sus propiedades, el hombre de hecho, crea. Cuando un arquitecto quiere construir un edificio, primero lo piensa, lo crea en su mente, y luego, el siguiente paso es materializarlo. Lo mismo ocurre con un deseo. Primero lo piensas, y ahí queda almacenado, hasta que llegue el momento de crearlo. En el momento en que lo verbalizas, lo estás sacando literalmente de tu cabeza, pero en vez de plasmarlo en forma de dibujo, lo haces en forma de palabra. Que para el caso, es lo mismo. Has de procurar, que lo que verbalices, salga de tu corazón, porque desde allí, todo se crea en armonía. Lo malo, es que normalmente, verbalizamos desde la cabeza, y la razón, por norma, carece de amor. Generalmente verbalizamos desde la carencia, porque por esquemas me...